DOLCE FAR NIENTE

Domingo… sol y cielo azul… los niños con su padre y la perspectiva de un domingo al sol. Sin prisas, sin culpabilidad, todo el tiempo para mi… A veces hay que decir basta y reclamar el tiempo que no nos concedemos para hacer precisamente Nada. Dejar que las horas pasen lentamente, que el sol vaya bajando avisandonos de que el dia va pasando. Es en ese tiempo de hacer nada cuando de repente se ordenan las ideas, viene la inspiración, mientras cerramos los ojos y el sol nos calienta los parpados. Tiempo… valioso tiempo… para pensar sin que nos interrumpan el discurso del pensamiento… hoy he viajado a Portugal, a San Petersburgo, al Valle de Napa y todo sin moverme de la tumbona. Por fin me he leido las revista que se acumulan en la mesa desde hace dos meses. He empezado a crear un playlist de The Lab Room en Spotify y he buceado por cientos de canciones buscando las que me apetece oir en un dia como hoy… y se asoman Mina… Cafe Bagdad… Prince… Despues he seguido buceando en mi bañera disfrutando de mis productos The Lab Room favoritos, la exfoliante corporal, la facial scrubbing mask… con el embriagante olor de mi vela de gengibre y he seguido viajando por mi mente. Queda tarde… queda Netflix, quedan libros… y lentamente me reencuentro conmigo misma mientras a lo lejos oigo los cantos de goool de mis hijos. Bendito Domingo.